Un conjunto de recomendaciones para enfrentar de mejor manera el retorno a clases presenciales entregó el Centro de Salud Digital Saluta, tras conocerse las últimas cifras del Ministerio de Educación sobre los establecimientos que han retomado las actividades en aula.

De acuerdo al Mineduc, la realidad varía según la región y el tipo de dependencia de cada colegio. En la región de Aysén, por ejemplo, el 99% de los establecimientos reabrió sus puertas, mientras que en Los Ríos solo el 42% está recibiendo alumnos en sus dependencias. En tanto, el 94% de los colegios particulares pagados volvió a la presencialidad, versus el 47% de los municipales. La Región Metropolitana, Valparaíso y Biobío en tanto, tienen un 76%, un 72% y un 67% respectivamente.

“Volver a clases presenciales después de un año y medio en modalidad on line puede no ser una tarea sencilla, considerando las huellas que ha dejado la pandemia en la salud mental de las personas, en sus relaciones sociales y en la organización de la vida cotidiana de miles de familias”, explica la doctora Cecilia Algarín, neuróloga infantil de Saluta.

La profesional, académica de la Universidad de Chile y master en psicobiología y neurociencia de la Universidad Autónoma de Barcelona, recomendó tener en cuenta 3 consejos para facilitar el retorno.

  1. Retomar hábitos. “Lo primero que hay que hacer es tratar de retomar los hábitos que teníamos antes de la pandemia y si no los teníamos, generarlos ahora. Tenemos que acostarnos a una hora adecuada, mantener un horario de comida constante y más que nunca lograr una alimentación saludable”. Según la doctora Algarín, cuando se modifican los ciclos biológicos como el sueño y la vigilia, se producen alteraciones en hormonas y enzimas que pueden producir desbalances. “En los niños esto puede verse reflejado en desgano, irritabilidad, fobias o angustias”, asegura.
  2. Hablar con la verdad. “Los profesores y los padres deben entregar información fidedigna a los estudiantes, respecto a que aún no estamos en completa normalidad. Tenemos que ser capaces de hablar con la verdad, de manera equilibrada, sin ser alarmistas pero tampoco triunfalistas”. La especialista considera que la confianza es fundamental y para mantenerla los niños necesitan percibir coherencia entre el mensaje que reciben y lo que ven en su experiencia. “No podemos hacer como si no hubiera existido nunca el covid-19. Debemos transmitirles que aún estamos en pandemia y que ello implica mantener ciertos protocolos que, eventualmente, irán desapareciendo con el tiempo”, agrega.
  3. Reducir la carga. “La carga académica no debe ser excesiva, debe tener un ritmo más lento y eso es bueno tanto para los niños como para los padres y los profesores. No debemos tener expectativas tan de largo plazo, sino más bien de mediano y corto plazo, ya que cualquier aprendizaje que adquieran los niños, significa que van por el camino correcto”. De acuerdo a la neuróloga infantil, la exigencia de metas académicas elevadas o el afán de recuperar el tiempo perdido puede generar angustia tanto en los alumnos como en los profesores y apoderados. A su juicio, debemos entender que “la etapa escolar es larguísima y tenemos todo el tiempo del mundo para recuperar este año y medio de virtualidad”.
  4. Monitorear síntomas. Tras un año y siete meses de pandemia, muchas personas han experimentado síntomas comúnmente asociados a enfermedades como la depresión. Sin embargo, la doctora Cecilia Algarín aclara que estos pueden desaparecer a medida que se retoman las actividades. “Hay un trauma que puede producir irritabilidad, ansiedad, angustia, temor, pero es algo que puede ir pasando con el tiempo, se debe estar alerta de forma permanente”, dice.
  5. Quitar estigma a salud mental. La profesional del centro digital Saluta recalca que el apoyo profesional puede mejorar considerablemente la adaptación de niñas, niños y adolescentes a los cambios: “Hace tiempo que hemos dejado atrás el estigma que significaba hablar de nuestra salud mental. En el contexto que estamos viviendo, una terapia psicológica, por ejemplo, puede hacer la diferencia y brindarles a nuestros hijos una experiencia enriquecedora que les ayudará enormemente a transitar a la nueva normalidad”.

Saluta comenzó a operar en abril de 2020 en Chile y ha diseñado programas especializados para niños, mujeres, postparto, diversidades sexuales y acompañamiento general que permiten una alternativa para tratamientos relevantes en ámbitos específicos. Cuenta con más de 40 profesionales, entre ellos médicos generales, siquiatras, sicólogos, fonoaudiólogos, entre otros y actualmente ha duplicado el número de atenciones en el área mental.

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